La toxina botulínica tipo A, más conocida como Botox®, se utiliza en medicina estética para la corrección de las arrugas dinámicas. Las arrugas dinámicas son aquellas que se producen como resultado de la contracción muscular durante la gesticulación. También se utiliza para la corrección de efectos gravitacionales.
El efecto que ofrece este producto es una especie de alisado de las arrugas. Principalmente se utiliza para las arrugas peri oculares (pata de gallo), arrugas del entrecejo (arrugas del enojo), arrugas frontales (arrugas de asombro) y arrugas del dorso nasal. También es utilizado para mejorar el aspecto celulítico del mentón, elevar las comisuras de la boca, mejorar el aspecto del reborde mandibular y tratar las arrugas del cuello. Su aplicación es segura, y en manos experimentadas, se logran resultados excelentes y naturales. El procedimiento de aplicación dura entre 5 y 10 minutos, no requiere el uso de anestesia y su efecto se puede observar luego de las 48 horas. La duración del mismo es entre 4 y 6 meses.